Puerto Vallarta vibró con una noche ecléctica: Jumbo, James Maslow y Los Amigos Invisibles en concierto
- Vallarta es Música
- 9 jul
- 2 min de lectura
El día de ayer, Puerto Vallarta se convirtió en el epicentro de la música con un cartel que prometía contrastes y terminó entregando una de las noches más memorables en lo que va del año. Tres propuestas completamente distintas —pero unidas por una energía desbordante— se encargaron de hacer vibrar a locales y visitantes en un concierto que tuvo de todo: rock alternativo, pop internacional y muchísimo funk de alta calidad.
Jumbo: La nostalgia del rock regio en la costa
La velada comenzó a encenderse con la presencia de Jumbo. Los regiomontanos demostraron por qué son una de las bandas pilares de la avanzada regia y del rock alternativo en México. Con un sonido impecable y potente, la banda conectó de inmediato con el público melómano a través de un viaje en el tiempo. Himnos generacionales como “Siento Que...”, “Aquí” y “Fotografía” corearon con fuerza, dejando claro que el buen rock no envejece, sino que se reinventa con los años.
James Maslow: Carisma y pop internacional
El toque internacional y la dosis de euforia pop llegaron de la mano de James Maslow. El cantante y actor estadounidense supo ganarse al público vallartense desde el primer minuto con su presencia escénica y un carisma innegable. Con una propuesta fresca, ritmos pegajosos y una ejecución vocal impecable, Maslow demostró su versatilidad en el escenario, logrando que tanto sus seguidores de hueso colorado como los nuevos oyentes se rindieran ante su propuesta.
Los Amigos Invisibles: La fiesta total del "Gozadera Funk"
Para cerrar con broche de oro, Los Amigos Invisibles armaron la auténtica fiesta playera. Si algo sabe hacer la agrupación venezolana es poner a bailar hasta al más tímido, y ayer no fue la excepción. Su mezcla perfecta de funk, acid jazz y ritmos latinos transformó el recinto en una gigantesca pista de baile. Con clásicos infaltables como “Mentiras” y “La Que Me Gusta”, la banda derrochó virtuosismo instrumental y una vibra inigualable que dejó al público con la adrenalina a tope.
El veredicto de la noche: Apostar por la diversidad de géneros musicales siempre es un riesgo, pero ayer Puerto Vallarta demostró que la música es un lenguaje universal. Una noche redonda que dejó un gran sabor de boca y las expectativas muy altas para los próximos eventos en la región.
¿Estuviste ahí? ¡Cuéntanos en los comentarios cuál fue tu momento favorito del concierto!












































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